Conexión Gestalt
PSICOLOGÍA GESTALT
Enfoque Gestalt: el arte del “aquí y ahora”
La terapia Gestalt se centra en la experiencia presente: lo que sientes, piensas y haces en este momento. No se queda solo en el relato mental, sino que busca que estés presente en tu cuerpo, tus emociones y tu forma de vincularte.
Sus pilares:
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Conciencia (darse cuenta): ver con claridad qué haces, cómo piensas, qué sientes realmente.
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Responsabilidad: asumir que tienes poder de elección frente a lo que te ocurre.
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Integración: unir partes internas peleadas entre sí (lo que quiero vs. lo que “debo”, por ejemplo).
Herramientas típicas de la Gestalt
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Diálogo en el presente
En vez de analizar eternamente el pasado, se trae la experiencia al “ahora”: “¿Qué te pasa en el cuerpo cuando dices esto?”, “¿Qué sientes al mirarme y contarme eso?”. -
Silla vacía
Técnica donde hablas con una persona significativa (o una parte interna tuya) como si estuviera sentada frente a ti. Permite soltar cargas, decir lo no dicho, comprender conflictos. -
Dramatización de escenas
Se recrean situaciones importantes (discusiones, decisiones, momentos de dolor) para ver con más claridad lo que sucede y transformar la forma de reaccionar. -
Trabajo con polaridades
Se exploran extremos internos: “mi parte responsable vs. mi parte que quiere soltarse”, integrando ambos aspectos en lugar de negar uno.
Qué se suele trabajar en Gestalt
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Patrones de relación (pareja, familia, trabajo).
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Dificultad para expresar emociones.
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Conflictos internos y autoexigencia.
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Sensación de desconexión del propio cuerpo.
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Culpas, resentimientos y asuntos inconclusos.
Beneficios que muchas personas experimentan
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Mayor contacto con el propio cuerpo y las emociones.
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Capacidad para poner límites sanos.
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Comunicación más honesta con uno mismo y con los demás.
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Sensación de unidad interna en vez de estar “dividido”.
Gestalt es una terapia viva, dinámica, que invita a experimentar y no solo a hablar de los problemas.